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'La Cura', Dark Street (Noviembre 2019, Madrid)

Actualizado: ene 22

Si crees que morir es lo peor que puede pasarte en la vida es porque no conoces lo que viene después. Atrévete a descubrirlo en la nueva sala de Dark Street. ¿Darás a tiempo con la cura?




  • Nombre de la empresa: Dark Street

  • Nombre de la sala: La Cura

  • Número de jugadores: 2-6 personas (sin opción a combate)

  • Precio: 50-90€ por sala (en función del número de jugadores)

  • Duración: 60 minutos


Hacía mucho tiempo que María y yo no jugábamos a una sala de escape los dos solos. Últimamente siempre nos acompañaban algunos miembros de nuestros respectivos grupos de amigos (los “Dominion” y los “Escapaditos por los pelitos”), por lo que, aunque siempre nos lo pasamos en grande con ellos, echábamos de menos el enfrentarnos a un desafío en pareja.


Rápidamente le pusimos solución y, tras echarle un ojo a nuestro listado de salas de Madrid y ver que coincidíamos en aquella que más nos llamaba la atención, reservamos La Cura, de Dark Street. Se trata de su segunda experiencia tras Room 213, en la que lo pasamos tan bien que estábamos esperando este nuevo juego como agua de mayo. ¿Me curarían allí dentro el resfriado que llevaba encima o las enfermedades comunes no entraban dentro de su catálogo?


La reserva


La reserva podréis hacerla a través de la página web, donde veréis que en el cartel promocional de la sala se indica que el número máximo de jugadores es cuatro. Sin embargo, una vez que entréis en el formulario de reserva se os permitirá seleccionar hasta seis jugadores. Es posible que al ser una sala tan reciente, todavía se encuentren valorando este aspecto, pero personalmente, y después de haber jugado La Cura, creemos que grupos de cuatro jugadores como máximo se ajusta mejor tanto al tamaño como a la jugabilidad de la misma.


Una vez seleccionado el día y hora de vuestra visita, tendréis que abonar una señal de 20€. El resto podréis pagarlo en el local el día que vayáis a jugar.


Local, historia y objetivo


El local de Dark Street se encuentra en pleno centro de Madrid, a tan solo un par de minutos andando de la estación de Ópera (Líneas 2, 5 y R) y no mucho más lejos de la estación de Sol (Líneas 1, 2 , 3 y Cercanías Renfe). Nuestra recomendación es que uséis el transporte público para llegar hasta allí, pues al tratarse del centro la circulación de vehículos está bastante limitada y no os quedará más remedio que dejar vuestro coche en un parking. Aun así, si venís de lejos como María, encontraréis varios de ellos en los alrededores.


Como llegamos con algún que otro minuto de antelación, esperamos en la puerta hasta que salió a buscarnos José, quien sería nuestro Game Master. Una vez dentro, y mientras terminaba de poner a punto algunos detalles de la sala, estuvimos charlando y bromeando con Joaquín, a quien conocíamos de ocasiones anteriores. Finalmente, tras rellenar lo que él llama “un examen” (que no era otra cosa que el formulario por la ley de protección de datos, no os preocupéis), José nos puso un vídeo introductorio a la sala en el que se nos explicaba, con cierto tono de humor, qué estábamos haciendo allí exactamente. Puesto que en la página web no vais a encontrar ninguna información al respecto, preferimos no desvelar nada de la historia. Simplemente os diremos que, aunque nos hayan hecho creer lo contrario, la muerte no siempre es el final…


A partir de ese momento, y casi sin darnos cuenta, estábamos metidos de lleno en la historia. Tanto fue así, que la forma que tuvimos de entrar en la sala distó mucho de lo que estamos acostumbrados. Nos pareció una idea original que le da un toque diferente con respecto a su otro juego, pero quizá mejorando un poco el acting o incluyendo efectos sencillos de luz y sonido se podría mejorar la inmersión que se intenta conseguir con ello.


Ambientación y juegos


La Cura tiene lugar en un espacio pequeño ambientado con elementos antiguos y algunos detalles que podrían recordarnos ligeramente a la estética Steampunk, aunque sin llegar a ahondar en ella. Las máquinas, el material de laboratorio e incluso la robótica están muy presentes en la sala y tendréis que interactuar con todos ellos si queréis lograr a tiempo vuestro objetivo. No encontramos ninguna pegatina de “no tocar”, algo que siempre es positivo para el jugador, pero en ocasiones tuvimos la sensación de falta de consistencia en algunos de los elementos que tendréis que usar para resolver ciertos enigmas. Algo que también se nos quedó un poco corto fue la ambientación sonora, pues consiste, principalmente, en audios grabados e intervenciones del propio Game Master para darnos indicaciones del próximo paso a seguir. En ese aspecto nos sentimos excesivamente guiados desde el mismo instante en que cruzamos la puerta, incluso llegamos a recibir alguna que otra indicación que más que ayudarnos llegó a despistarnos al percibirla como contradictoria.


En cuanto a la historia y los juegos, podríamos decir que la sala se divide en dos partes claramente diferenciadas. En la primera de ellas vuestro objetivo estará relacionado con el título de la sala y tendréis que hacer uso de la manipulación de objetos para resolver los enigmas que os vayáis encontrando, ya sea para accionar mecanismos, crear elementos nuevos o abrir cerraduras un tanto peculiares. De hecho, con una de ellas nos tiramos un buen rato hasta que conseguimos abrirla. Pensaréis que somos tontos si a estas alturas no sabemos abrir una cerradura, pero ya nos lo contaréis cuando lo juguéis vosotros. ¡A pesar de lo que nos costó fue uno de nuestros juegos favoritos!


La segunda parte, por el contrario, se vuelve mucho más mecánica que la anterior. En esta ocasión vuestro objetivo cambiará y serán las máquinas quienes trabajen por vosotros si sois capaces de darles las instrucciones correctas para salir de allí. Algo que no será tan sencillo y para lo que tendréis que tener en cuenta aspectos que hayáis ido descubriendo en juegos anteriores. Posteriormente nos contaron que esas máquinas habían sido creadas por ellos, así que desde aquí nuestra más sincera enhorabuena porque no parece nada fácil acabar montando algo así.


Finalmente, y con el tiempo echándosenos encima, conseguimos llegar hasta la prueba final. Sin duda el punto fuerte de la sala, no por la prueba en sí, sino por las consecuencias que desencadena y que harán que tengáis que poner vuestro instinto de supervivencia a la máxima potencia. Si a esto se le añadieran efectos de sonido potentes y música ambiental de la que ataca a los nervios, esos últimos segundos de juego serían aún más memorables.


En definitiva, se trata de una sala recomendada para parejas con algo de experiencia o grupos no muy numerosos (máximo cuatro, tanto por espacio como por el hecho de que realmente no hay muchas cosas que hacer a la vez). La idea es buena, pero creemos que necesita algo de rodaje para ganar en fluidez y seguridad a la hora de enviar las pistas justas y necesarias para que el jugador no se sienta extremadamente guiado y sin capacidad de investigar por sí mismo cada rincón de la habitación.. Obviamente, esto es algo que mejorará con el tiempo, pues apenas lleva una semana en funcionamiento. Estamos seguros de que más pronto que tarde, La Cura rodará por sí sola igual de bien que lo hizo en su día, y sigue haciéndolo, Room 213.


¿Lo conseguimos?

A pesar del troleo en la foto, en la que pusimos que habíamos hecho la sala en más de dos horas, conseguimos la cura a falta de unos cinco minutos del tiempo establecido. Una vez fuera, y mientras José volvía a montar la sala, estuvimos bromeando con Joaquín acerca de algunos aspectos del juego y la vestimenta que llevábamos para la foto. Que si porra para arriba, uniforme de policía para abajo… y María tan feliz con su nuevo look. ¡Éramos un cuadro!


132 minutos sin pestañear es lo que podría haber aguantado mirando a María vestida de esa guisa

Valoración y puntuaciones


- A destacar: La artesanía de las máquinas presentes dentro de la sala, es realmente interesante encontrar elementos elaborados por los propios dueños del local; la idea inicial para que el jugador se vea envuelto en la historia casi sin darse cuenta; el final de la sala, bien pensado para activar el instinto de supervivencia de los jugadores y que se lleven un recuerdo bastante divertido.


- A mejorar: La fluidez durante el juego, hubo muchos momentos en que nos sentimos perdidos con objetos en las manos que no sabíamos dónde o cómo se usaban; creemos que la forma que tiene el Game Master de guiar al jugador es excesiva y algo confusa, en ocasiones recibimos instrucciones de lo que tendríamos que hacer a continuación sin haber terminado antes el paso previo; conseguir ligar mejor la relación entre la ambientación antigua de la sala y los elementos de última tecnología necesarios para llevar a cabo algo como lo que relatan en el vídeo de presentación.



Opiniones de otros jugadores: TripAdvisor



Datos de contacto:


C/ Amnistía, 3 28013 Madrid

910 66 31 97

info@darkstreet.es

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